“Conócete a ti mismo”.

Te contaba en un post anterior que en el templo de Apolo en Delfos (el del famoso oráculo) había una inscripción que daba la bienvenida a sus visitantes con estas palabras.

E incluso Sócrates utilizó esa misma frase como lo que consideraba la condensación de todos los principios filosóficos.

Es más, incluso decía que el autoconocimiento debería ser una “obligación” para todos.

Así que la frase tiene “tela”.

Porque, ahí donde la ves, si te paras a pensar en ella:

¿Con qué profundidad te conoces a ti mismo?

Bueno, podrías decir:

“Ya sé que me gusta el chocolate, montar en bicicleta, viajar, el color azul…”

“De hecho tengo un cajón lleno de tabletas de chocolate, 4 bicis en el trastero, toda la casa llena de recuerdos y fotos de mis viajes y… si abres mi armario verás que el tono azul predomina.”

Fantástico.

Con esa información tus amigos o familia podrían elegir un buen regalo para ti y acertar.

Un extraño que entrase en tu casa, sin necesidad de ser “Sherlock Holmes” podría llegar a esa misma conclusión.

Y tú mismo te podrías quedar ahí, si es que no tienes curiosidad por indagar más.

De hecho yo diría que el 95% de las personas se quedan ahí, en la superficie…

…TODA SU VIDA

 

Pero, ¿es eso realmente lo que te define como persona?

Eres más que tus gustos, tu profesión, tus rasgos físicos o la capacidad de tu mente.

¿Qué hay más adentro, en tu forma de ser, de reaccionar, de sentir…?

¿Qué es lo que te mueve a levantarte de la cama cada mañana?

¿Hay algo o alguien que te saca de tus casillas? ¿Sabes por qué?

¿Cuáles son tus valores?

¿Cómo te sientes respecto a las cosas que te pasan en la vida?

¿Por qué reaccionas como lo haces?

¿Cómo te relacionas con otras personas, con el dinero, con tu trabajo?

¿Quién dirías que eres realmente?

¿Cómo te tratas a ti mismo, cómo te hablas?

¿Te gusta cómo eres?

¿Cambiarías algo en ti y para qué?

¿Por qué crees que no has conseguido todavía lo que te propones en la vida?

¿Sabes lo que quieres realmente?

¿Cuáles son tus miedos más profundos?

¿Qué es lo que te hace feliz?

Y podríamos seguir así casi infinitamente cuestionándonos…

Además… las respuestas son cambiantes.

Porque seguro que no responderías igual con 18 años que con 40 o con 75, ¿a que no?

(Pero sigues siendo TÚ mismo en las diferentes edades, hay algo en común que se mantiene…)

 

Y ahora te pregunto:

¿Cómo te has sentido ante alguna de las preguntas?

¿Intrigado? ¿Seguro de la respuesta? ¿Intimidado?

Y es que lo cierto es que son cuestiones complejas y, a veces realmente no sabemos cómo responderlas honestamente.

Pero en general nos da miedo mirar hacia dentro, por lo que pudiésemos encontrar.

Es “supuestamente” más sencillo evitar aquello que no nos gusta (de nosotros o de la vida) en vez de afrontarlo y cambiar lo que esté en nuestras manos.

Pensar que “bueno, no estoy tan mal”… y seguir en una vida mediocre, en vez de dar luz a tu propósito real en la vida, que te llevaría a brillar.

 

Por eso yo pienso que el desarrollo personal no es para todos.

Hay que ser muy valiente para atreverse a encender la luz en ese trastero en el que hemos ido acumulando basura durante tantos años, remangarse y hacer limpieza.

Es más “fácil” mantener la luz apagada y no cuestionarse nada.

Seguir quejándose de “lo mal que está la vida” y ser una víctima más.

Evitar lo que nos haga sentir mal y ceder el control de nuestra vida.

Pero te aseguro que, si alguna vez te atreves a tomar las riendas y a mirarte en el espejo, a trabajar en ti y liberar tu verdadero “SER”…

Empezarás a comprenderte, a aceptarte y a mejorar en aquello que te lleva hacia tu mejor versión.

Es una decisión que te cambiará la vida.

Y un proceso de mejora continua que también te llevará toda tu existencia.

Porque ir entendiéndote, aprender a quererte, moldearte con cariño y saber hacia dónde ir, fluyendo feliz en el camino, es la recompensa a la valentía de explorar.

Eso es el desarrollo personal.

¿Te imaginas que todo el mundo se atreviese a sacar lo mejor de sí mismo…?

Pero vamos paso a paso…

¿Qué tal si empiezas hoy por ti…?

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