Esta entrada del blog es un poco diferente, pero muy especial para mí.

Lleva tiempo rondando en mi cabeza este aniversario.

Y mis ganas de rendir homenaje a una de las personas más importantes de mi vida.

Aunque las palabras siempre se quedan cortas en ocasiones así…

 

Pensé en poner como título: “Media vida sin ti”…

Pero luego recordé que realmente he tenido la inmensa suerte de disfrutar de la mitad de mi vida CON ÉL.

¿Por qué voy a resaltar lo que me recuerda su ausencia?

Sobre todo cuando su presencia a mi lado la recuerdo siempre como luminosa…

 

Estoy hablando de mi padre.

 

Siempre tengo una foto suya por casa, a la vista, pero hoy me la he acercado al teclado.

Es una de esas fotos que son pequeños tesoros, antes de la era de las cámaras digitales, los móviles y las decenas de instantáneas al día.

No es que la necesite.

Porque 25 años pueden parecer muchos, como que el recuerdo se tiene que empezar a difuminar…

Pero yo, si cierro los ojos, puedo “sentir” su sonrisa.

Su “abrazo de luz”…

Y me quedo con eso.

 

Con el recuerdo de quien siempre “lo sabía todo”, a mi entender de niña.

El que me animó siempre a estudiar y aprender.

Le recuerdo a menudo con un tomo de la Enciclopedia “Larousse” entre las manos, consultando y leyendo algún concepto.

¡Lo que habría disfrutado su mente curiosa y culta en la era de Internet!

 

Hecho a sí mismo, estudiando por libre y aspirando siempre a mejorar.

La cantidad de títulos que tenía en la pared daba fe de ello.

Pero, con el tiempo, no son los títulos ni los reconocimientos los que se recuerdan.

Las huellas en el alma son las que calan más profundo y permanecen.

 

Poeta de versos que tocaban corazones.

Pero a la vez trabajador y disciplinado.

Alguna vez me llevó a su oficina y comprobé cómo todos allí le admiraban y respetaban.

Y ponía todo su conocimiento al servicio de buenas causas, ayudando siempre que podía a compañeros, familia, amigos y conocidos a su alrededor.

A veces esas causas eran de las que se consideraban “perdidas”, como en su intento de mejorar desde dentro, como consejero independiente, la Caja de ahorros más conocida de la ciudad…

 

Todo eso me hace sentir muy orgullosa de él.

De quien me dio sus genes pero sobre todo su ejemplo en su forma de ver la vida, sus profundas convicciones, su cariño, sus valores…

Claro que me encantaría poder haber compartido con él muchos momentos importantes de mi vida que vinieron después.

Me gustaría haberle pedido consejo en tantas ocasiones complejas…

Seguro que habría sabido orientarme.

 

Pero ese hombre puso la semilla de lo que soy ahora mismo.

Me enseñó a andar en bicicleta y a disfrutar del Tour viendo juntos a Induráin.

Pero también me animó a ser independiente, a indagar en el “porqué” profundo de las cosas.

Y en eso estoy, poniendo toda mi pasión en ello.

 

Cuando el día del cumpleaños deja de tener el mismo sentido, hay otras fechas que lo sustituyen.

Pasamos de recordar con alegría el día de la primera bocanada de aire en este mundo, al momento del último aliento.

Pero entre una y otro, las huellas que dejamos en las personas con las que interactuamos, son las realmente relevantes.

Y las tuyas, papá, son imborrables en la memoria de todos los que te conocimos.

Son tu legado.

 

Has sido mi ejemplo a seguir en tantas cosas…

Que solo puedo decir que es un orgullo haberte tenido como padre.

Gracias a ti soy lo que soy y me dedico a lo que me gusta.

Y quiero pensar que, ese tu legado, se extiende en el tiempo a través de mí.

Así que hoy quiero cerrar así estas líneas y fundirme una vez más contigo en un infinito “abrazo de luz”…

15 comentarios

  1. Que bonito Pili, ahora entiendo porqué eres como eres, conoci a tu madre y era estupenda también, sigue asi, es un placer conocerte y estar tan cerca tuyo.

  2. Precioso Pili.

    Esas vivencias, ese legado son lo que realmente importa. Es una forma de permanencia, de pervivir, de trascender…

    Esos abrazos de luz son un tesoro…

  3. Muy bello Pili, me resuena mucho y me hace recordar a mi padre. Es muy bello honrar la memoria de tu padre a traves de lo que haces con tanta dedicacion, amor y pasion. Estaria muy orgulloso de ti y de alguna manera como dices sigue viviendo a traves de ti, las semillas que sembro en ti por su ejemplo, sus valores y su amor dieron sus buenos frutos y que tu siembras en otros ahora. Un fuerte abrazo Pili:)

    1. Qué bonito todo lo que dices, Laeticia!!! Me encantan tus palabras y lo bien que lo expresas.
      Guardo yo también grandes recuerdos de tu padre !!!
      Es precioso que podamos rendirles homenaje y que su esencia permanezca a través nuestro…
      Un abrazo enorme!!!

  4. Precioso texto Pili, seguro que tu padre seguirá vivo en ti y en todas las personas que tuvieron la suerte de conocerlo.
    Por sus obras los conocerèis dice el aforismo. Y a don Antonio Cubero se le conoce tambièn paseando por el pueblo, y agradeciendo tantas mejoras que facilitò en èl.
    «…y aunque la vida perdió, dejonos harto consuelo su memoria», como dijo el poeta Manrique.
    Un abrazo de luz y gracias por compartir con nosotr@s esos 25 años de presencia «diferente» pero al cabo presencia siempre, material o inmaterial

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